El panorama gastronómico español cuenta con certámenes de un nivel técnico altísimo, pero pocos despiertan tanta expectación mediática y popular como el campeonato nacional diseñado para coronar al «Mejor Cachopo de España». Lo que comenzó como una pequeña cata entre críticos norteños se ha transformado en una competición de envergadura donde cientos de restaurantes de todo el país se disputan el trono absoluto, elevando la exigencia técnica en cada edición.
Llegar a la gran final y convencer a un jurado de expertos no es tarea fácil. Es un territorio donde la consistencia de la receta clásica compite de tú a tú con la audacia del cachopo innovador, un equilibrio perfecto que dominan a la perfección los restaurantes del chef Juanjo Cima: Las Tablas del Campillín en Oviedo y La Taberna Asturiana en Gijón.
Los criterios técnicos del jurado: ¿Qué se evalúa en la mesa?
El proceso de selección es riguroso y se realiza mediante catas a ciegas en las fases eliminatorias para garantizar la máxima objetividad. Los jueces, compuestos por críticos gastronómicos, cocineros de prestigio y sumilleres, evalúan cada pieza basándose en cuatro pilares fundamentales:
- La calidad y procedencia de la carne: Es el cimiento del plato. El jurado exige un corte limpio, tierno y sin nervios. El uso exclusivo de Ternera Asturiana IGP es el estándar que ha llevado a lo más alto de los ránkings a Las Tablas del Campillín y La Taberna Asturiana.
- El punto del rebozado: La costra exterior debe estar perfectamente adherida a la carne, mostrando un color dorado uniforme, una textura ligera y un tacto completamente seco que demuestre que no ha absorbido exceso de aceite durante la fritura.
- La armonía del relleno: El queso debe estar fundido y cremoso en su justa medida, abrazando al jamón o embutido seleccionado sin llegar a desparramarse por el plato ni eclipsar el sabor de la ternera.
El auge del cachopo innovador: Rompiendo los moldes del certamen
Aunque la categoría tradicional sigue levantando pasiones, la categoría que más expectación genera y que acapara todas las miradas en las redes sociales es la destinada al cachopo innovador. En este apartado, la creatividad en los fogones se desata para ofrecer combinaciones que desafían la receta convencional pero respetan la técnica clásica.
Juanjo Cima, quien acumula un impresionante palmarés de diecisiete premios culinarios en la región, es uno de los grandes referentes nacionales en esta disciplina. De las cocinas de Las Tablas del Campillín nació, por ejemplo, el aclamado Cachopo Minero (ganador del VI Concurso Regional en 2019), una propuesta vanguardista con un toque de tinta de calamar que redefinió el concepto de originalidad en el certamen. Asimismo, en La Taberna Asturiana de Gijón se puede disfrutar de la disruptiva Burger Chopo, demostrando que un cachopo innovador puede transformarse con éxito en nuevos formatos de alta cocina informal sin perder su esencia.
De las cocinas del campeonato directo a tu casa
Uno de los grandes hitos de la gestión de Juanjo Cima ha sido conseguir que estas creaciones de campeonato mantengan sus cualidades organolépticas intactas fuera del restaurante. Gracias a un desarrollo técnico impecable y a un empaquetado microperforado de diseño propio, el servicio a domicilio de La Taberna Asturiana y Las Tablas del Campillín permite a los usuarios disfrutar de una propuesta con nivel de alta competición directamente en el sofá de su casa.
Conclusión
El campeonato nacional ha demostrado que este emblema norteño no es una moda pasajera, sino un plato de culto en constante evolución. Establecimientos de referencia como Las Tablas del Campillín (reconocido con el premio Traveller’s Choice de Tripadvisor) y La Taberna Asturiana (con una excelente puntuación de 4/5 en Google) continúan liderando el camino, demostrando año tras año que la búsqueda del cachopo innovador perfecto es el motor que mantiene viva, sabrosa y competitiva la gastronomía tradicional asturiana.